Y es que viéndome en un escaparate no he podido contener el llanto.
Lo que reflejaba el espejo me ha dejado desolada.
Con una tristeza tan profunda que no puedo contener las lágrimas pero como soy "decidida" y además sé que nadie puede hacer por mi lo que yo no haga por mi misma pues he decidido, haciendo honor a mi nick, que hoy es el día en que comienza mi nueva vida alimentaria.
He leído tanto sobre alimentación, he gastado taaanto dinero en dietas, médicos, gimnasios y otras zarandajas que además no me han servido más que para seguir ganando peso que ya estoy harta, y mucho, de intentar perder peso pero haciéndolo sin convencimiento, sólo porque me cansaba oír eso de "pero mujer, ¿cómo es que te has descuidado tanto"?.
A cada pregunta hecha con ese "cariño" me daban ganas de contestar con un mamporro bien atizado pero me limitaba a sonreír y, delante de la inquisidora, no darle importancia cuando lo cierto es que en muchas ocasiones debería haber expresado con palabras lo que expresaba para mi interior y es que "mira, mujer, lo mío tiene solución, para lo tuyo deberías volver a nacer"!
Acaso creen esas buenas gentes que nosotras, las que estamos excedidas de peso, no sabemos mirarnos en el espejo? Se han preguntado la razón de ese "descuido"? Se han puesto alguna vez en la piel de cualquiera de nosotras?
Todos esos comentarios "bien intencionados" , escuchados tantas veces, me han generado tanta rabia, tanta amargura, y tanta mala "milk" (y hasta tanta agresividad) que cuando vi esa imagen reflejada en el escaparate el impacto fue brutal y fue ahí, en ese momento y en ese llanto incontenible, cuando reconocí esos sentimientos que estaban bien agazapados.
Han pasado días, he buscado información en internet, he leído y luego de una buena pelea conmigo misma, ha salido la decisión que voy a intentar llevar a cabo día a día.
Y esta es que en cada uno de esos días voy a luchar para que mi propósito dé un pasito adelante sin desmayo y sin tregua pero también, y sin ninguna duda, sin ningún remordimiento si uno de esos días las fuerzas fallan y la intención decae.
No importa, el día siguiente es tan importante como el actual y ahí estaré con nuevas fuerzas, sin mirar atrás y sin "flagelarme" por haber fallado.
Así, y para que sea un estímulo, cada día escribiré mi "diario" alimentario y cada domingo pondré por escrito los resultados.